> 770433

El legado de Barcelona ’92: una ciudad para el deporte

Por Alberto Martínez (@super_martinez)
Que Barcelona se relacione estrechamente con el deporte tiene su origen en los Juegos Olímpicos de 1992, un acontecimiento que cambió la ciudad y confirmó la facilidad catalana para organizar este tipo de eventos de gran magnitud. Hasta la fecha, no hay año en el que Barcelona no haya acogido algún campeonato importante de cualquier deporte, ya sean Mundiales de Natación, de Balonmano, Europeos de Atletismo, finales de la Copa Davis de tenis u otro tipo de torneos mediáticamente populares.

Francesc Terron Cusí, gerente del Institut Barcelona Esports, se encarga de “diseñar las políticas del deporte en Barcelona”, una voz contrastada para explicar el impacto de los Juegos del 92. “Es un punto de inflexión. Unos Juegos tienen que dejar un legado material e inmaterial en las ciudades. El legado material es la red de equipamientos deportivos. A diferencia de otras ciudades, aquí los tenemos en vida y en pleno funcionamiento. Eso ha provocado que tengamos el reconocimiento de los agentes internacionales en cuanto a la capacidad organizativa de la ciudad”, reflexiona.

Este tejido deportivo y este legado han provocado que Barcelona sea una de las ciudades en las que el deporte está más presente en el día a día de los ciudadanos. “Actualmente hay 190.000 abonados en las instalaciones deportivas municipales. Eso da muestra de la importancia del deporte en sus vidas. Tenemos además una red de equipaciones deportivas de primer nivel y se pueden hacer muchas cosas”, explica, mientras apunta el crecimiento del deporte, un ámbito a la mayor concienciación por disfrutar de la calidad de vida: “Se está viendo que cada vez hay más gente que hace práctica deportiva. Ligamos deporte con salud pero también con ocio. Y es cierto que la gente hace más deporte cuando deja de trabajar. Empieza a formar parte de la rutina diaria. La gente corre, nada…”.

Las políticas municipales

El Institut Barcelona Esports se encarga de “cuatro grandes ámbitos”: la dotación y gestión de equipamientos municipales, la organización directa o indirecta de los acontecimientos deportivos, la promoción de la actividad deportiva y la relación con los agentes deportivos nacionales e internacionales. “Estamos trabajando para mantener y ampliar la red de equipaciones municipales. Tenemos previsto 70 millones en inversión de 2015 a 2019. Estamos en los comités organizadores de los campeonatos que se hagan aquí, como el Europeo de waterpolo, Mundial de pelota o los World Roller Games de 2019”.

El deporte es también una fuente de turismo para la ciudad, que se consolida como una de las capitales más visitadas de Europa. “Los acontecimientos deportivos están relacionados con el turismo. Por ejemplo, en la Maratón de Barcelona viajan una media de 2,5 personas por corredor. También en el triatlón. Ya trabajamos con un programa deportivo anual donde se invita a la gente a practicar deporte como a disfrutar del deporte”, añade Terron.

Es clave, por lo tanto, la profesionalidad de los gestores deportivos. El mapa de los clubes o centros deportivos en Barcelona es variopinto. Desde el deporte amateur hasta el profesional, pasando por el voluntariado o los asalariados. “El deporte es muy amplio. Tenemos un gran tejido asociativo y clubes centenarios. Cada vez hace falta más profesionalización y especialización en la gestión. La clave creo que es la formación. Cualquier club por pequeño que sea tiene un presupuesto de 150.000 o 200.000 euros. Hay pymes que no tienen ni esos ingresos. Se tiene que ser profesional pero el voluntariado es necesario”, comenta.

Por ello, el IBE cuenta con “la oficina de atención a los clubes. Lo hacemos junto con la UFEC. Una ayuda a los clubes para que puedan resolver dudas. Sin los padres voluntarios, los clubes es difícil que funcionen. Pero cada vez debemos exigir más formación”.

 

El deporte escolar, en auge y con becas

Hay otro deporte en la ciudad que vive al margen de los clubes y centros deportivos, pero posiblemente sea igual o más importante a la hora de inculcar los hábitos saludables a los más pequeños. Se trata del deporte escolar. “Diferenciamos dos tipos: el deporte escolar con horario lectivo y el que no tiene horario lectivo. El Ayuntamiento da becas y en este 2016-17 han llegado a más de 12.000 niños por un importante 2.700.000 euros para que todos puedan hacer práctica deportiva y no sean excluidos por razones económicas”, apunta el gerente del IBE.

Recientemente, se han aprobado medidas para que aumenten las horas de actividad físicas en las escuelas y el IBE también contribuye con programas en horarios lectivos en los que se practica “biatlón, triatlón, raid…”. “Colaboramos mano a mano con el Consell de l’Esport de Barcelona. Hay 43.000 licencias de competición escolar y 2.500 equipos”.

deporte-gestion deportiva-sportalius.com/blog

Pero hay otros segmentos sociales que también cuentan con una oferta para hacer deporte en la ciudad, como la tercera edad. Porque el deporte también puede resultar una vía ideal de socialización y entretenimiento. “Tenemos el programa ‘Acvítate en los parques’. Utilizamos espacios urbanos para que la gente haga actividad. Tenemos 1.500 personas inscritas, que principalmente es para la gente mayor. Pero también tenemos otra para los jóvenes que se llama ‘De marcha haciendo deporte’. En vez de irse de fiesta, que hagan deporte. Y luego están las caminatas de la Barna Test”.

Una oferta amplia, para todos los públicos, en una sociedad que quiere participar de la experiencia. “Estos eventos deben tener calidad. Hay que cuidar a las personas, procurar que los servicios correctos, la seguridad… Y además deben tener un hecho diferencial para que la ciudadanía se lo haga suyo.

En la Maratón de Barcelona pasamos de ser 3.000 participantes a 20.000 con un margen de diez años. Miles de personas de esta ciudad participan y otros salen a la calle y la disfrutan. Es un ejemplo de un acontencimiento exitoso. Intervienen muchos servicios municipales”.

 

Comentarios

Puede interesarte